viernes, 25 de mayo de 2012

Depende de cómo se mire.


No se puede detener la muerte
No se puede retener la vida

Pero lo realmente importante es
Saber (poder) vivirla

Encontrar el cómo aprender a
El cómo sentirla
Y sentirla nuestra
No ajena, sino la mía

Todo en su lugar

Completa
Llena
Perfecta

Invadida

Sin que sobre ni falte
Con colores y sabores

Satisfecha
Saciada
Complacida

Íntegra y agradecida
Con armonía

Como debiere ser la vida
 
 

lunes, 7 de mayo de 2012

Qué será.


¿Qué verán dos espejos mirándose de frente?

¿Se escrutarán esperando que el otro comience?
¿O se mirarán preguntándose cuál de los dos fue primero?
 ¿Se harán morisquetas de espejo?
¿O jugarán a no jugar a nada?

¿Se mentirán, como todos los hombres?
¿O preferirán callar como tantos otros?
 ¿Se confesarán los secretos del mundo?
¿O se susurrarán, a su vez, sus propios secretos?
¿O los que guarden del resto?

¿Se coquetearán como amantes?
¿O se ignorarán, como muchos mil uno mortales?

Qué será… ¿qué será?
¿Serán cómplices naturales?
¿O enemigos mortales?
¿Mostrarán sus debilidades, sus fortalezas, sus pesares?
¿O sólo se reflejarán mutua e indefinidamente, sin detalles?
¿Podrán expresar más de lo que creen que expresan?
¿O se dormirán en su silencio infinito de espejo?

¿Se sacarán la lengua?
¿Se guiñarán un ojo de espejo?
¿Se dormirán tranquilos?
¿O dormirán con un ojo abierto?

O simplemente…
¿tratarán de verse en el otro, como todos?

O quizá
Sólo verán dos espejos mirándose de frente.

Espejos, todos.

sábado, 5 de mayo de 2012

Regresión sin retroceso


¿Lo ves?
Tu libertad está intacta, tal cual y como la tenías. No la afecté, creo. Intenté no hacerlo. La paciencia no es una virtud de la cual pueda jactarme, menos hoy que nunca antes.

Mis monstruos suelen divertirse conmigo, por eso tengo que salir arrancando de cuando en vez. El problema es que en ese arrancar espanto al resto también. Y nadie es lo suficientemente perseverante (obstinado, dedicado, esmerado) para contenerme.

La incomunicación es de aquellas cosas que me desesperan. Y cuando no puedo establecer la comunicación, cuando falla la conexión, llegan las dudas. Y no quiero dudar más. Me siento débil, no como antes, pero débil en fin; y siento que el tiempo transcurre de una manera acelerada, por decir lo menos. Y eso me asusta.

Si me incomunico, ya no hay más qué hablar. Y como todo transcurre tan de prisa, mi percepción también se acelera. El presente es hoy, es ahora. Mañana nunca vendrá (fue); mañana es tan incierto: hoy es el último día. (Sí, el último, no lo olvides).

El ahora es un obsequio, por eso se le llama presente”.
Si olvidas esto, pierde la magia otra vez. Y ya no gusta, lo siento.

El presente es ahora, pero todo es pasado y futuro. Presente es tan efímero, es como tomar una decisión. Aunque por otra parte puede ser que la decisión la tenemos tomada (sólo que no nos escuchamos lo suficiente), porque en tal caso con tales circunstancias, siempre harías lo mismo, tendrías la misma respuesta, la misma reacción. [Siempre fue y será así, aunque no lo creas]. Pero tú eres dueño de ti mismo, entonces eres dueño del ahora (efímero) y del mañana (eterno). Es divertido construir sobre el misterio, es una buena oportunidad el mirar hacia otro instante, salvo lo que ya no hiciste en el atrás, lo irreversible.

El reloj y, por ende, el calendario, es cruel: no puede retroceder. Y nosotros no retrocedemos con él. Sólo hacia adelante, esperemos avanzar, aunque no siempre se pueda lograr.

Si me cortas, te corto.
Sí, soy intransigente a veces. (Bueno, varias veces).
Es que ya no me quedan vidas para seguir equivocándome. Nada me dice que no me esté equivocando, pero… hay que optar. La indecisión es la peor de las decisiones.

Y como no se siente bien así, sigo mi intuición. Tal vez me extrañes, quizás no, al menos te sirve para avanzar y no volver a lo mismo.

Todo tiene solución, menos… Aunque la muerte es LA solución a todo, porque se acaba y ya, no más problemas. Es la más perfecta de las soluciones, porque después de ella ya no duele más, o tal vez no de la misma manera. Muerte, no sólo la física. De hecho, ya no de la física. No se hace falta dejar de respirar eternamente para que las cosas perezcan, desaparezcan o se transformen. La muerte de los sentimientos, a eso me refiero.

Yo he matado varias veces, lo siento. Por lo mismo... es tiempo, aun no es tarde, aún no morir por favor. No morir en el intento. (Hay intentos que no me tientan, ya no. Porque me equivoco mucho, porque ya no persevero, porque ya no espero y por eso ya no desespero. Por eso tal vez ya no me aprendo los números de teléfono, para no tener que olvidarlos (suelo no olvidarlos tan pronto, y me dan vueltas en la cabeza, así es que mejor lo evito, para no atormentarme).

El problema no es que cambies, el problema es que no quiero”, como la canción del odiado y amado. Y no puedo así, no me es suficiente, me aburro con facilidad. Es mejor antes que después. No querer precipitar a veces produce el efecto contrario, como cuando quieres evitarlo y con eso se detona lo que no querías. Ironía pura de la vida. Y yo soy de la vida, como ella es mía.

Es que no quiero ser infiel a mí misma. Es la peor de las infidelidades.
No, no señor.

Por cierto, lo determinante en esto es que quiero mantenerte inmaculado en mis recuerdos. Ni más ni menos. Inmaculado.

Un beso.

viernes, 4 de mayo de 2012

No hay necesidad de aplauso


El niño ya habla, el niño ya corre.
Juega con su hermanito, y se arranca de mamá si desobedece.
Un niño sanito, despierto, travieso.

Juega a disparar con una pistola de madera, hace sus tareas.
Demuestra la crueldad natural de su condición de niño, es egoísta y desafiante, muerde y patea si no le gusta algo...  pero duerme como angelito. Quién lo fuera a creer.

Detesta a las niñas, cosas raras y agresivas.
Quiere ser piloto, y no le gusta cortarse las uñas.
Ama los globos, como todos los niños, y los caramelos de las piñatas en especial. Quiere hacer lo que quiere, y manipula como el mejor de los especialistas en este tipo de costumbres.
Se viste solito.

¿Quién puede decir que suena prometedor, si carga sólo con cuatro?
Nadie, pues, nadie puede.

Ése es un niño que sólo merecerá buenas críticas si es alguien en la vida, da lo mismo que ahora parezca cosa muy curiosa si deja morir esa curiosidad mañana, o si no aprende a ganarse las cosas con sudor.

Porque todo es mitad talento y mitad talón, como diría un profesor.

jueves, 3 de mayo de 2012

II. Procesando...


Necesitaba decir algo.
La última vez quizá me excedí en el comentario, tal vez fue más profundo y a la defensiva de lo que debía ser.
Entiendo que el mundo no quiere dañarme (eso espero) y que no quieren entrometerse entre mi mundo paralelo, perfecto, y yo. Pero la verdad es que me sentí algo asfixiada por tal y cual razón, que no viene al caso señalar.

No crea que quiero declarar una guerra tácita y fría, sólo necesitaba transmitir que si no comparto ciertas cosas es por alguna motivación personal, algo que el resto del "mundo exterior" no tiene por qué saberlo. No es que esté jugando a lo de siempre, eso de ir provocando reacciones en la gente, porque es verdad que a veces me gusta cubrir todo con un velo de ambigüedad o el ir induciendo reacciones en mi entorno; aunque más que querido, me va saliendo como el respirar, así sin casi darme cuenta o premeditarlo. Todo para que sean más divertidas las relaciones con las personas que estimo (porque está claro que es con aquéllas personas que lo hago, cuando HAY CONFIANZA, cuando hay una relación más allá de lo evidente, o meramente formal).

Confío en el criterio de la gente, en que llegado el momento decidirán lo que crean más correcto y más acorde con propender a una convivencia sincera y pacífica. Me gusta estar en paz con el resto, lo deseo con todo mi yo, con todas mis ganas locas por vivir y dejar vivir. No crea que por mi apariencia un poco agresiva (lo siento, es mi forma de alejar a quien no me interesa, y de escudarme de quienes quieran acercarse más de lo conveniente) o indiferente, voy a querer andar creando situaciones para hacerle pasar un mal rato. Lo que hago o dejo de hacer dice relación exclusiva con lo que quiero ir siendo, con lo que me gustaría ir siendo en lo sucesivo. Ser sólo yo, que no me intenten limitar de manera alguna. Amo mi libertad, creo fervientemente en el libre albedrío, y por lo mismo, que soy responsable de mis actos, y que debo responsabilizarme de ellos.

Por otra parte, el compartirlo todo hace que no sea tan interesante (qué fome sería no tener nada más que ir aportando al resto). Me gusta siempre guardar algo para mí, aunque sea pequeño (y esto me lo enseñó con el tiempo una persona del pasado). Pequeño, como mi pequeño mundo dentro de mi laberinto, mi refugio, mi guarida. O dentro de MIS laberintos. Bendito quien quiera introducirse en uno de ellos, puede llevarse sorpresas. Agradables o no, dependerá de Ud. mismo. Siempre me gusta dejar la posibilidad que Ud. decida, tal vez sea precisamente porque me gustaría que Ud. me dejara a mí misma decidir cuando lo estime conveniente o sea necesario hacerlo.
Yo sólo siembro semillas, pero si la tierra no es fértil, es poco lo que puede germinar.

Hoy estoy feliz, quiero respirar y sentirme viva, así con ganas.
Y no quiero dañar al resto con mis decisiones.
Sólo que estimo que el sentir no es una decisión para mí.
O sea, se siente o no se siente.

Quiero y quiero dejarme querer, por fin.
Por primera vez de esta manera.
Por primera vez  sin barreras, por primera vez sin fronteras.
Bendito Ud. si me deja, si me apoya.

Que sea lo que tenga que ser.
Amén.-

miércoles, 2 de mayo de 2012

I. Quiero que entiendan que quiero querer


Hay laberintos que uno no quisiera tener que recorrer. Así de simple. Porque no te pertenecen, porque te son tan infinitamente ajenos que preferirías huir de ellos. Y te obligan, te conminan, te empujan a entrar en ellos, y sabés que no debiera ser así. Y vos no querés que te enreden o involucren en SUS laberintos, ajenos y lejanos. ¿Por qué hay gente tan obstinada y egoísta que no te deja ser feliz sin tener que dar explicaciones que no debieras tener que dar?

Lo declaro abiertamente: detesto que me pidan o exijan dar explicaciones. Me abruma. Y le informo desde ya que si Ud. me las exige sin que yo se las dé por mí misma (porque a pesar de detestar dar explicaciones, las doy cuando lo creo necesario, para la convivencia pacífica de y en la sociedad) estará Ud. alejándose de mí, estará Ud. siendo menos parte de mí de lo que yo misma quisiera.

Cuánto quisiera que la gente tomara conciencia de que sus actitudes pueden causar mucho daño si sólo se piensa en sí mismo. Podría Ud., por ejemplo, pensar en que por algo yo no grito tal situación, que no la expongo públicamente, porque es mía, sólo mía y que no es necesario compartirlo todo sino con ciertas personas. Pero si Ud. sigue en la actitud de querer sobreponerse a algo que no le empece en lo más absoluto (porque repito: es sólo mío) tendrá Ud. que ser lo suficientemente maduro para comprender que no será lo mejor para mantenerme cerca. Porque creo respetarle, y Ud. no me estaría respetando si me obliga a tener que confesar algo mío tan mío que no me deje otra alternativa que decirle: "está bien, si insiste en entrometerse en mi vida, sus sospechas son ciertas". Si Ud. tiene un interés contrapuesto o encontrado conmigo, y me quiere como dice hacerlo, podría procurar respetar mi estado de felicidad permanente, precisamente respetando mi silencio. Todo a su tiempo. Si Ud. me empuja a hablar de temas aún no resueltos, simplemente ante mí quedará una sensación de desagrado y más bien de decepción. ¿Puede Ud. dejar de ser tan egoísta? ¿Puede Ud. dirigirse ante quien tendría que hacerlo y no ante mí? Porque si tanto le interesa obtener una respuesta determinada, vaya a la fuente directa de su interés (y de paso me deja fuera de ello). La verdad, no me corresponde decir o no decirlo. No se escude en excusas baratas para obtener una respuesta. Las manipulaciones conmigo no van. Lo siento.

Su laberinto propio no me seduce, tengo varios propios más coloridos y con distinto tipo de energías esperándome desde hace tiempo. Me abro a la felicidad, a no limitar a palabras lo que estoy sintiendo, puesto que, en definitiva, no le hago mal a nadie sintiendo. (Tal vez mi no felicidad le haga gracia a Ud., pero creo que no va por ahí la cosa. O con una interpretación podríamos llegar a tal conclusión: si a Ud. le interesa lo mismo que a mí, está claro que mi felicidad se opone a la suya. Deberá, pues,  decidir si eso es suficiente para que nos embarquemos en una competencia en la cual no me interesa participar).

Si Ud. quiere seguir con su propósito, haga lo que crea correcto a sus intereses, pero tenga en cuenta que me duele bastante. Que triste es que no te dejen ser tú o que procuren no dejarte (lo siento, no iré contra lo que creo firmemente). Creo aprender de mis errores y no repetirlos. Por lo mismo, si Ud. no puede comprender mi desánimo o mi desidia por compartir algo mío y sólo mío, es probable que no logre mi profundo afecto sucesivo. No es que deje de apreciar, no señor, sino que todo va mutando y en vez de afiatarse aún más... simplemente produce el efecto contrario. Y eso me entristece en lo más profundo. La verdad no concibo que se quieran introducir donde no corresponde, no lo comparto. Y si efectivamente Ud. tiene un profundo desapego por la empatía en cuanto a los sentimientos de quienes dice querer y apreciar, eso no puede más que provocar que sólo ate una cuerda bastante larga a  mi cintura (para que en el evento de que sea más extenso de lo que parece) no me pierda en SU laberinto, al cual me quiere hacer ingresar con todas sus fuerzas, creyendo que es absolutamente necesario. Discrepo.

Pensé (creí, quise) que tuviera el criterio suficiente para discernir sobre lo que le parece espantoso, y que tuviera los suficientes cojones para asumir la realidad, sin entorpecer el normal curso de los acontecimientos, que precisamente, NO LE PERTENECEN A UD. SINO A QUIEN SUSCRIBE.

Quisiera que comprendiera que esto no me lo propuse, sino que sobrevino. Así tan simple como que los sentimientos no se pueden controlar, y además, no existía alguna real señal de que no tuviere que haber sido como fue.

Estoy triste. Está redactado a modo de reproche, pero se justifica puesto que NECESITO que me respete, que entienda que no quiero que entorpezca lo que puede resultar muy lindo para mí. Si persiste, sólo queda en evidencia que su desesperada forma de reemplazar sentimientos la lleva a no saber discernir correctamente. Quisiera que no quisiera tanto invadir mi laberinto secreto, propio, único, sólo mío. Y que pudiera sentirse feliz por ello, por mí, así como yo me sentiría feliz por Ud. en tal evento.

Es bueno saber dejar al otro ser feliz cuando se tiene la convicción de que puede aportar a ello. No le pido que renuncie a lo que aspira, pero si como dice es TAN evidente lo que a Ud. no le haría feliz, podría tratar de hacer un esfuerzo en pos del bien de alguien que sí le aprecia mucho a Ud. (Le quiero mucho, pero no intente enredarme en su laberinto no resuelto, eso no es justo para quien quiere tener una existencia más acorde a lo que cree correcto. "En laberintos ajenos mejor no introducirse", reza el refrán. Respete mi decisión, sólo ruego por ello).

El laberinto de hoy surgió en realidad ayer... y se ha acarreado desde hace menos de una semana, al menos oficialmente... Pero me extendí por el hecho de no lograr en pocas palabras transmitir en parte lo mucho que me acongoja esta situación no querida y que escapa a mi control.

[Este es un paréntesis a mi estado de satisfacción interior que tengo desde que he logrado comprender más mi entorno, y lo que quiero para mí. Me merezco ser feliz. Todos nos merecemos ser felices sin que lo entorpezcan terceros. Merezco decidir lo que quiero para mi vida sin que alguien lo empañe, lo nuble, lo haga menos pleno de lo que debiera. Pero así son las leyes de la naturaleza, hay que luchar por mantenerse sin que te trunquen lo que esperas sea tu porvenir. Y lo que me da más pena, es que no se den cuenta de ello, porque simplemente están pensando sólo en sí. Yo pienso en mí, está claro, por ello defiendo mi laberinto, mi territorio, lo que me pertenece: decidir sobre mi vida sin intervenciones  aunque no sean maliciosas (ello con independencia de lo que el resto quiera hacer de mi vida). Por otra parte, si me doy cuenta que debo hacer un paso al lado para que alguien que quiero realice su plan de vida, prefiero hacerlo (en el evento que me corresponda a mí tal decisión y estime con criterio general que estoy entorpeciéndolo y con prescindencia de sólo mis intereses). Nunca más egoísmo de ése en mi vida. Perder a quien se ama por vergüenza, orgullo o por extemporaneidad es algo que no estoy dispuesta a volver a vivir.  Con eso NO TRANSO. <Ud. debiera saberlo, o suponerlo>. Quiero ser yo, que no quieran limitarme. ¡Sólo yo puedo limitarme! Sólo no me subestime].

Espero, sinceramente, que sea capaz de ordenar sus prioridades. No pierda algo bueno que tiene, por algo dudoso que puede que no tenga. No puedo ser más clara ni explícita.
Es-todo-,-por-ahora.

* Hay un laberinto que no quiero recorrer. No me obligue, por favor.

Amén.-

martes, 1 de mayo de 2012

El ojo que no ve y llora


El ojo que no ve y llora
El ojo de Dios

Mi ojo, tu ojo, su ojo
Todos ojo

Un ojo con pupila dilatada, como el mundo mismo
Un sueño con penumbras derramadas, como la de los hombres

Un ojo que sólo ve lo que quiere ver, con visión limitada
Por eso llora, porque lo presiente
Porque sabe lo que viene
Porque no sabe lo que viene

Amén.
(Así es).